Mat Whitecross “Camina a Guantánamo”

Parte documental, parte dramatización, la cinta aborda una serie de eventos que llevó al trío que salió de Tipton hacia una boda en Pakistán; su viaje a través de la frontera con Afganistán durante la invasión de Estados Unidos; su captura por la Alianza del Norte; su encarcelamiento en el Campamento X-Ray y más tarde en el Campamento Delta de Guantánamo.   
Mat Whitcross y Michael Winterbottom ha causado controversia debido a su postura crítica ante los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña.

LILIANA FLORES MARTÍNEZ

CIUDAD de MÉXICO.- El documental “Camino a Guantánamo”es un testimonio de tres británicos de origen árabe que fueron detenidos -durante dos años sin ser acusados- en la prisión estadounidense de Bahía de Guantánamo, Cuba. Conocidos como “El Trío de Tipton”, en referencia a su pueblo de origen en Gran Bretaña, los tres fueron eventualmente liberados y regresados a su país, aún sin ser formalmente acusados de crimen alguno.
Este trabajo dirigido por Mat Whitcross y Michael Winterbottom ha causado controversia debido a su postura crítica ante
los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña. Parte documental, parte dramatización, la cinta aborda una serie de eventos que llevó al trío que salió de Tipton hacia una boda en Pakistán; su viaje a través de la frontera con Afganistán durante la invasión de Estados Unidos; su captura por la Alianza del Norte; su encarcelamiento en el Campamento X-Ray y
más tarde en el Campamento Delta de Guantánamo.
¿Cuál fue la reacción del pueblo cubano en la reciente presentación del Documental “Camino a Guantánamo”?, se le cuestiona Mat Whitecross, ganador junto a Winterbottom del “Oso de oro” del Festival Internacional de Cine de Berlín.
Whitcross responde “Tuvimos una proyección en la ciudad de Guantánamo enfrente de mil cubanos y fue muy emocionante estar ahí con Asif Iqbal (uno de los prisioneros del mencionado documental). A él le conmovió mucho estar en
Guantánamo -en el lado cubano- por sentir el mismo olor de la ciudad, el mismo cuando ellos estaban en la cárcel norteamericana, y saber que sus amigos seguían ahí y lo que habían pasado. Estar tan cerca y al mismo tiempo tan lejos”.
Unas personas que asistieron a la presentación del documentalen la Universidad Iberoamericana me cuestionó si yo tenía una conexión personal con los temas de la cárcel, ya que mis padres fueron presos políticos en Argentina en los años setenta, ellos pudieron salir de Argentina gracias a Amnistía Internacional en 1976 (por esa razón yo soy inglés). Respondí que por eso es que estoy acá: para contar estas historias, para que la gente sepa de estos hechos, que se terminen.
¿Cómo afectó esta parte de su vida su visión de cineasta?
Al platicar a los ingleses lo que les pasó a mis padres en Argentina, quizá ellos lo único que sabían de este país fue por la
guerra de las Malvinas. Pero si les dabas un mapa, no sabían dónde quedaba Argentina. Es importante contar estas historias terribles en Londres, en cada calle de Europa, de México, de África o de Irán.
Cada grupo, cada uno, tiene sus historias alegres y sus historias terribles. Para nosotros era muy importante decir la verdad.
El poder describir la experiencia de estos tres hombres ingleses de origen árabe con el detalle que se necesitaba.
Ellos nos contaron todo. Hablamos de la violencia, de la tortura, pero también de las experiencias buenas que tuvieron durante su viaje, el porcentaje que tuvieron en Guantánamo.
Cuando pensamos hacer el documental, decidimos incluir varias escenas de las peores cosas que le pasaron a otra gente, pero que nuestros protagonistas nunca vieron. Ellos escucharon de tortura sexual y de muchas otras torturas, de gente que había quedado lastimada física o emocionalmente. Nosotros sólo hicimos escribir su historia.
¿Cómo fue que les llamó la atención la historia y cómo fue su encuentro con estas personas?
Yo estaba haciendo la revisión de una película de Michael Winterbottom que se llama “9 songs”. Él no sabía cuál sería su
próxima película. Tenía una comedia y otra de sobre esta historia de los ingleses de origen árabe presos en Afganistán.
Para mí, esto era lo más interesante. Fue algo que se publicó en un diario dos semanas antes de que tomáramos esa decisión.
gados de estas personas y a los Estábamos una noche con unos amigos tomando unos tragos y hablando de política. Al día siguiente, contactamos a los abogados y a los ocho días tuvimos un encuentro.
¿Cómo fue el proceso de recabar la información?
Pasamos como dos meses hablando por teléfono. Finalmente, decidieron hacer la película. En ese tiempo Michael estaba
haciendo una comedia en otra parte Inglaterra. Yo le llamaba cada dos o tres días y nos pasábamos hablando de lo que estaba haciendo.
Diario realicé entrevistas de hasta tres horas de duración. Al principio estábamos hablando de la política de su viaje, de cómo era su vida diaria, de que si tenían novia y todas esas cosas. Después de estar cerca de un mes conviviendo, teníamos 700 páginas de sus conversaciones y fue cuando terminamos. Hice una edición hasta que quedaron 100 páginas y esto nos sirvió para pedir dinero a las compañías y empezar a filmar el documental. Hicimos otra serie de entrevistas, pero esta vez con cámaras grandes y en estudio. Cuando terminamos, fuimos a Pakistán.
¿Por qué Pakistán?
En realidad no sabíamos en donde íbamos a hacer las imágenes de Guantánamo porque no teníamos la certeza de poder fil-
mar en Guantánamo. Consideramos si las haríamos en el lado cubano de Guantánamo, hacerlo en Australia o en México, teníamos muchas opciones. Decidimos por Irán, donde habíamos estado filmando en 2002 en otra película llamada “In this World”.
Allá con nuestra ayuda hicieron una cárcel como la de Guantánamo, hicieron una copia fiel de las celdas. Todo estaba
exactamente igual porque sabíamos nosotros que cuando se viera la película mucha gente de Estados Unidos iba a decir “todo esto es una mentira”. Las partes complicadas y las escenas violentas las filmamos al sur de Irán.
¿Esperaban la respuesta que hubo por parte de los gobiernos que están involucrados en el con flicto?
Es difícil, pero para nosotros no era lo más interesante. Era la historia personal de los tres prisioneros ingleses. La política o la visión del gobierno de Bush eran aspectos que ellos no conocían.
Pero para nosotros era importante ver el impacto de la política en un microcosmos. No nos importaba mucho qué le importara al gobierno inglés, o al gobierno norteamericano o al de Cuba. Para nosotros, lo más importante era lo que querían decir los tres prisioneros.
Usted ha participado en películas donde la música forma parte importante de las mismas, pero en esta ocasión se marcan más emociones, ¿qué nos puedes comentar al respecto?
Para mí las escenas que me tocan, las que aprecio desde otras ideas, son las que muchas veces no hay diálogo, que comunican directamente con los personajes.
El silencio en donde escuchas música o algo. Los momentos en Guantánamo cuando los presos ingleses están pensando en el
pasado, para mí muchas veces son más importantes que cuando ellos están hablando.

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